Tras una vida dedicada a la docencia, la investigación y el contacto directo con los pacientes, la farmacéutica Isabel González Alonso repasa una trayectoria marcada por la vocación y el compromiso con la salud. Premio Almirez de Oro de Digifarma en 2025, Isabel comparte cómo su paso por la universidad, su experiencia en la farmacia rural y su vínculo con el grupo han definido una carrera en la que la cercanía, la gestión y la evolución constante de la profesión han sido claves.
Después de toda una vida vinculada a la farmacia, la docencia y la investigación, ¿cómo resumirías tu trayectoria profesional?
Básicamente he pasado la mitad de mi vida profesional en la facultad de farmacia de Salamanca y la otra mitad en oficina de farmacia.
Cuando acabé mis estudios mi idea era quedarme en la Facultad y eso fue lo que hice, en aquellos años se empezaba haciendo la tesina y luego si se quería continuar se pasaba al doctorado (cursos de doctorado y tesis doctoral). Toda la actividad docente e investigadora la desarrollé en el departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica y la verdad es que me pareció muy interesante y la formación que adquirí me ha sido muy útil posteriormente. Pero cuando ya tenía la plaza de profesora titular me picó el gusanillo de la curiosidad e hice un cambio de trayectoria profesional, concursé en Extremadura y abrí una farmacia en Hervás, un pueblo precioso de algo más de 3000 habitantes. No voy a decir que todo fue fácil porque tuvo momentos duros, empezaba una nueva trayectoria profesional, Hervás era cabecera de zona farmacéutica y siempre tenía que haber una farmacia de guardia, éramos dos compañeros así es que estábamos una semana si y otra no de guardia, pero a pesar de los inconvenientes me enganchó la oficina de farmacia. Me gustaba mucho el trato con los pacientes, aclararles dudas sobre su tratamiento, informarles sobre posibles interacciones, detectar duplicidades de medicación, aconsejar sobre tratamientos que no precisaban receta médica….en definitiva todas las funciones que hacemos en la farmacia. Y es que las farmacias desempeñamos un papel fundamental en la salud de los pacientes/clientes que acuden a nosotros, somos muy accesibles en distancia, horario etc y en muchísimas ocasiones el primer profesional sanitario al que acude la gente.
Yo, al igual que muchos de mis compañeros, tenemos muchos casos en los que nuestro consejo y la derivación al médico, en los casos en que era necesario, ha marcado una diferencia fundamental en el desarrollo de un proceso patológico. Por poner un ejemplo, una paciente acudió a la farmacia a tomarse la tensión, porque no se encontraba bien, y justo antes de tomársela me di cuenta de que se le estaba torciendo la boca. La envié rápidamente al hospital y al cabo de unos días vino a comentarme que había tenido un ACV pero al recibir tratamiento tan temprano no tuvo secuelas. Y está situación y otras no tan llamativas pero también importantes me hicieron darme cuenta de que mi sitio estaba en la oficina de farmacia y ahí he seguido hasta ahora.

¿En qué rama te has sentido más cómoda?
Definitivamente en la oficina de farmacia. Yo que aterricé ahí porque quería probar, me llevé una muy grata sorpresa al darme cuenta de que no sólo me encantaba si no que era mi sitio.
Este año has recibido el Premio Almirez de Oro de Digifarma, uno de nuestros reconocimientos más especiales. ¿Qué ha significado para ti este premio?
Digifarma ha formado parte de mi vida profesional y también personal durante muchos años. El grupo y sobre todo los compañeros que lo componen han sido de una gran ayuda, a nivel de gestión (que fue la razón de la entrada en el grupo) pero también para resolver dudas y sobre todo por el compañerismo que hay. Así es que Digifarma ocupa un lugar muy especial para mí y por tanto el Premio Almirez de Oro ha significado mucho, fue muy emocionante y estoy enormemente agradecida al grupo por habérmelo otorgado, aún cuando soy consciente de que hay muchas otras personas que lo merecen, así es que me eligieran fue una sorpresa y me alegró y emocionó muchísimo.
A lo largo de tu carrera has vivido la evolución de la farmacia en primera persona. ¿Cuál dirías que ha sido el cambio más relevante en todos estos años?
Nuestra profesión está cambiando continuamente, de hecho yo siempre digo que somos unos profesionales super resilientes al cambio. A mi modo de ver la introducción de la Receta Electrónica ha facilitado mucho la dispensación y minimizado errores, el código bidi tiene también una trascendencia fundamental en el seguimiento de todos y cada uno de los envases de medicamentos y, desde el punto de vista de la salud pública, la participación de las oficinas de farmacia en alguna, todavía pocas, campañas sanitarias, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, desde hace unos meses se dispensan en la farmacia los kits de la Campaña Prevecolon.
Y otro aspecto que creo que ha adquirido una importancia fundamental en la oficina de farmacia es la Gestión. En mi Plan de Estudios ni se mencionaba y es algo sobre lo que he tenido que formarme y aprender a lo largo de los años, porque uno de los pilares del buen funcionamiento de la farmacia es una adecuada gestión de existencias.
Desde tu experiencia, ¿hacia dónde crees que debería avanzar la farmacia en los próximos años?
La farmacia tiene un potencial enorme que aún no se está aprovechando y en estos momentos en los que la Atención Primaria está sobrecargada sería muy positiva una mayor participación de la farmacia. Una mayor colaboración con otros profesionales de la salud, médicos y personal de enfermería, redundaría en una mejor atención al paciente, que es el objetivo fundamental de los profesionales sanitarios.
Para terminar, y desde tu relación con Digifarma durante todos estos años, ¿qué valoración haces de tu experiencia con nosotros? Estamos muy agradecidos de haber compartido este camino contigo.
Para mí Digifarma es un grupo de compañeros que estamos todos a una y no cabe duda de que la unión hace la fuerza. El objetivo fundamental es una gestión más fácil y más rentable de la farmacia, que, a mí modo de ver se cumple con creces, pero además es un grupo en el que se hacen formaciones muy buenas para ayudarnos a dar un mejor servicio a nuestros clientes, se hacen consultas profesionales de las que todos aprendemos, nos ayudamos para encontrar medicamentos con problemas de abastecimiento…
Y por supuesto tengo muy presente a todo el personal de la oficina que no pueden estar mejor dispuestos a ayudar y que son de una eficiencia encomiable.
Así es que mi valoración para Digifarma y todos los que la componen, farmacéuticos y equipo de la oficina, es de Matrícula De Honor (retomando una de las actividades de mi etapa docente)
